
La introducción del TFG es algo más que el comienzo formal del trabajo, pues marca el tono de todo el trabajo de investigación. En este artículo, analizamos cómo redactar una introducción atractiva y bien estructurada que capte enseguida la atención del lector. Destacamos la importancia de tres aspectos: presentar adecuadamente el contexto del tema, formular con precisión la pregunta de investigación y definir claramente los objetivos del trabajo.
Definición de introducción del TFG
Junto a la parte central y la conclusión, la introducción es uno de los tres pilares sobre los que se sustenta cualquier trabajo académico. Su objetivo es introducir el tema y despertar el interés del lector. Por ejemplo, se podría entrar en materia iniciando el texto con una cita apropiada, seguida del contexto de la investigación y de la pregunta de investigación.
Esta es una parte fundamental de la introducción de un TFG, ya que debe quedar claro qué resultados se pueden esperar del trabajo. Del mismo modo, en la introducción deben describirse brevemente los objetivos que se pretenden alcanzar con el trabajo y la metodologia que se utilizarán para ello.
Además, en la introducción hay que justificar cómo y, sobre todo, por qué se ha delimitado el tema. Todo esto debe acompañarse de la descripción del procedimiento de justificación y de la estructura que sigue el TFG, aunque de ningún modo debe parecer una repetición del índice de contenido.
Contenido de la introducción
Una buena introducción de TFG cubre fundamentalmente tres aspectos importantes:
- La relevancia: ¿por qué el tema es importante?
- Pregunta de investigación: ¿a qué pregunta de investigación se tratará de dar respuesta?
- Proceso de implementación: ¿con qué proceso se intentará responder la pregunta?
En resumen, en la introducción del TFG se presentan el tema y la pregunta de investigación derivada de este tema, y explica por qué la respuesta a esta pregunta traerá nuevos e importantes conocimientos. También deben mencionarse brevemente los métodos que se utilizarán para responder a la pregunta de investigación.
Pasos para hacer bien la introducción del TFG
A continuación, presentamos ocho pasos debes seguir para hacer bien la introducción de tu TFG:
1. Presentar el tema
La introducción del TFG debe servir, como su nombre indica, para introducir el tema del trabajo y atraer al lector. Puedes utilizar distintos recursos como gancho para presentar el tema:
- Introducir una afirmación o frase provocadora
- Plantear una pregunta abierta pero específica sobre el tema
- Describir el problema central que aborda el trabajo
- Usar una cita
A continuación, te resumimos las ventajas de cada una de estas opciones:
Una afirmación o frase provocadora puede ser un buen comienzo para la introducción del TFG porque:
- Llama la atención: despierta el interés del lector.
- Genera curiosidad: motiva a seguir leyendo, desafiando alguna suposición común.
- Fomenta el pensamiento crítico: anima a cuestionar las propias perspectivas y las del autor.
- Involucra al lector: es un fuerte incitador para seguir leyendo el razonamiento de la afirmación.
- Enfatiza la seriedad: muestra la profundidad del tema tratado.
Las preguntas son una buena forma de introducir un TFG por varias razones:
- Crean interés: una pregunta bien formulada puede despertar inmediatamente el interés del lector y hacerle reflexionar.
- Definen el enfoque: orientan el enfoque del trabajo y guían al lector hacia el tema principal.
- Estimulan la curiosidad: despiertan la curiosidad y motivan al lector a seguir leyendo para encontrar respuestas.
- Fomentan el pensamiento crítico: animan al lector a reflexionar sobre el tema y a cuestionar sus propias ideas.
- Estructuran el trabajo: las preguntas pueden ayudar a plantear la estructura y a justificar el trabajo.
- Muestran la relevancia: las preguntas específicas pueden resaltar la importancia y actualidad del tema.
- Aportan claridad: permiten presentar los objetivos o problemas principales de la investigación.
Relatar una experiencia puede ser un buen gancho para la introducción del TFG por los siguientes motivos:
- Muestra la relevancia personal: una experiencia o un testimonio traslada el tema a una situación real y resalta la importancia del tema desde una perspectiva personal.
- Despierta interés: las historias y las experiencias personales suelen cautivar más a los lectores que los conceptos abstractos, lo que aumenta el interés por el resto del contenido del trabajo.
- Combina teoría y práctica: es un ejemplo concreto de la teoría llevada a la práctica, lo que puede facilitar la comprensión.
- Genera empatía: un testimonio personal crea una conexión emocional y, por lo tanto, promueve una discusión más profunda sobre el tema.
- Aporta claridad: las experiencias narradas pintan una imagen vívida y hacen más tangibles los conceptos abstractos.
- Abre el debate: puede plantear problemas o cuestiones específicas que deben investigarse en el trabajo.
- Muestra autenticidad: las experiencias personales o ajenas demuestran que el autor ha abordado el tema en profundidad, lo que da credibilidad al trabajo.
Otra buena forma de plantear la introducción del TFG es describiendo el problema, ya que:
- Sitúa el contexto: la descripción del problema sitúa en un contexto determinado el tema del trabajo y justifica la relevancia de la investigación.
- Genera curiosidad: llama la atención del lector al presentar un tema específico y a menudo urgente.
- Justifica la investigación: el problema es un motivo que justifica la necesidad de seguir investigando y subraya la necesidad del trabajo.
- Define el objetivo: al destacar claramente lo que el trabajo intenta resolver o responder, sienta las bases para la pregunta de investigación y/o la hipótesis que se plantea..
- Relaciona conceptos y definiciones: el planteamiento del problema permite identificar y discutir las lagunas existentes en el contexto de la investigación y conecta el propio trabajo con estudios previos.
- Enfoca la justificación del TFG: el problema proporciona un punto de partida claro para la justificación y el análisis posterior en el trabajo.
- Fomenta el compromiso: un planteamiento del problema convincente puede aumentar el interés y el compromiso del lector con el tema y, por tanto, revalorizar el trabajo en su conjunto.
Una cita puede servir como gancho para la introducción de un TFG por varios motivos:
- Conecta con el tema: una cita concisa puede ser un conector efectivo que despierte el interés por el tema.
- Destaca la relevancia del tema: puede llevar directamente al tema o tesis central del trabajo y aclarar el enfoque del trabajo desde el principio.
- Aporta autoridad y credibilidad: una cita de una personalidad reconocida o de un experto en la materia puede añadir credibilidad al trabajo.
- Inspira y motiva: las citas inspiradoras pueden aumentar la motivación y alentar al lector para profundizar en el tema.
- Sitúa el contexto: la cita puede introducir el tema en el contexto histórico, cultural o científico.
- Fundamenta los argumentos: puede servir como punto de partida para argumentar la justificación o como incitador de un debate.
- Enriquece el estilo: una cita bien elegida puede enriquecer el estilo del texto y demostrar la capacidad del autor para integrar diferentes estilos en un texto coherente.
- Promueve la reflexión crítica: una cita también puede animar a reflexionar sobre opiniones y enfoques existentes y a cuestionarlos o desarrollarlos en el trabajo.
2. Justificar la relevancia del tema
En la introducción, debes exponer los antecedentes y justificar por qué el tema del TFG es relevante, situarlo en un contexto más amplio y relacionarlo con el campo de estudio y el entorno de investigación; es decir, debes explicar por qué has elegido el tema.
Para justificar la relevancia de tu tema puedes apoyarte en los siguientes aspectos:
- Actualidad: explica por qué el tema es importante en el momento actual. Los motivos pueden ser acontecimientos actuales, avances en la investigación o cambios sociales.
- Vacío científico: muestra los vacíos en la investigación del tema, las preguntas o problemas que no se han tratado o han sido insuficientes, y cómo este trabajo contribuye a llenar estos vacíos.
- Importancia práctica: aclara la utilidad práctica de la investigación. ¿Cómo pueden aplicarse los resultados y quién se beneficia de ellos?
- Marco teórico: explica cómo encaja tu tema en el marco teórico existente y cómo puede contribuir a una comprensión más profunda del campo investigado.
- Relevancia social o específica: si procede en tu caso, puedes especificar la importancia del tema para determinados grupos, industrias o para la sociedad en su conjunto.
3. Definir el objeto del trabajo
En la introducción del TFG, es imprescindible mencionar el objeto del trabajo, es decir, lo que se va a investigar. Para ello, debes concretar tu pregunta de investigación: ¿Qué aspectos concretos limitan el problema inicial y qué términos son claves para la investigación? La pregunta se deriva del tema, por lo que debe estar directamente relacionada con la descripción del problema, ser específica e integrar los conceptos clave de la investigación.
4. Determinar el objetivo del trabajo
La introducción debe responder a una pregunta importante: ¿qué objetivo se persigue con el problema planteado en el TFG y qué resultados se espera conseguir?
El título y los objetivos no deben confundirse, puesto que el título de un trabajo académico normalmente describe solo el campo temático del estudio, pero no el objetivo claramente definido que se quiere alcanzar o que puede no alcanzarse.
5. Metodología, enfoque y desarrollo de la investigación
En la introducción del TFG tienes que indicar cómo vas a alcanzar el objetivo: ¿cómo vas a responder a la pregunta de investigación? En este punto, debes describir brevemente el objeto de tu análisis teórico (¿cómo y en qué medida has analizado la bibliografía?).
Si se trata de un trabajo empírico, como una tesis doctoral en la que se desarrolla una investigación empírica, debes mencionar el estudio realizado y explicar los métodos de análisis de datos. Si procediera en tu caso, en la introducción puedes explicar muy brevemente el contexto práctico, por ejemplo, la colaboración con una empresa o las prácticas de investigación realizadas.
Puedes seguir este procedimiento:
- Presenta brevemente los métodos: ofrece un breve resumen de la metodología empleada sin entrar en detalles técnicos. El objetivo es que el lector comprenda el texto y se interese por él.
- Justifica los métodos elegidos: explica brevemente por qué has elegido estos métodos específicos y cómo contribuyen a alcanzar los objetivos de la investigación.
- Relaciona los métodos con la pregunta de investigación: asegúrate de que los métodos están armonizados con la pregunta de investigación. Muestra cómo los métodos ayudan a responder a esta pregunta.
- Sigue una estructura y orden: presenta los métodos en un orden lógico que te ayude a clarificar la estructura y el procedimiento de investigación que vas a seguir.
- Céntrate en lo importante: puesto que la introducción solo constituye un marco, debes evitar las descripciones muy técnicas o detalladas. Ya describirás estos detalles en la metodología de tu trabajo.
6. Definir y justificar los límites de la investigación
En la introducción del TFG hay determinar qué campos, a pesar de formar parte del tema, quedan excluidos de la investigación. Es importante que justifiques bien esta limitación, y aclares los motivos y criterios de las limitaciones en relación con el objetivo del TFG.
7. Definir y aclarar términos
En la introducción del TFG deben explicarse los conceptos básicos que son importantes para la comprensión del tema y del trabajo en general. Si hubiera términos relacionados específicamente con alguna sección particular, no deberías explicarlos en la introducción.
8. Exponer la estructura del TFG
La introducción debe resumir en pocas frases la línea argumental que sigue la estructura del TFG. Es decir, debe explicar de forma general cómo se responde a la pregunta de investigación, que es el contenido que da estructura al trabajo. Además, esta información servirá de orientación al lector y le ayudará a comprender el trabajo mejor.
En los trabajos más cortos, estas explicaciones serán muy breves y ocuparán poco espacio. Lo normal en la introducción de un TFG es incluir detalles, pero no se trata de reproducir el índice. Debes explicar por qué son necesarios los distintos pasos de la investigación para responder de forma exhaustiva a la pregunta de investigación.
Ejemplo de introducción
Aquí puedes obtener una visión general de como hacer una introducción de un TFG. Descarga el documento PDF para poder leerlo.
Función de la introducción
Un trabajo académico no es un guion y, por supuesto, no se espera nada espectacular de su comienzo; sin embargo, la introducción del TFG también debe atrapar al lector y resultarle interesante.
La introducción del TFG es el inicio del texto principal del TFG y, por lo tanto, sirve como punto de partida del trabajo. Las secciones que le preceden, como el resumen, el prólogo, el índice, etc., no se consideran textos del trabajo propiamente dicho, sino secciones preliminares. Por norma general, la introducción es el primer punto de contacto entre el lector y tú. Por lo tanto, no hay que subestimarla, ya que, al igual que en otros ámbitos de la vida, en el TFG la primera impresión es importante y puede ser decisiva.
No solo resume brevemente el trabajo, sino que también ofrece una guía que ayudará al lector a orientarse en el texto. En resumen: la introducción es la tarjeta de presentación de tu trabajo.
Importante: al principio, el lector se preguntará si realmente merece la pena profundizar en el trabajo; por este motivo, la introducción debe animarle a continuar con su lectura. Para que el lector termine leyendo todo el trabajo, no basta con que tú estés convencido del tema, él deberá estarlo también. Teniendo esto en cuenta, vale la pena dedicar el tiempo y cuidado necesarios a la redacción de la introducción.
Extensión de la introducción
Sin duda, es importante determinar la longitud de los distintos componentes principales en la planificación de la redacción. ¿Qué longitud deben tener la introducción, la parte central y la conclusión? Esto es relativo, ya que dependerá de la extensión general del trabajo y de la naturaleza de la investigación. La parte central, al ser la principal, es también la más extensa en cuanto al número de páginas.
Por el contrario, la introducción no debe ocupar más del quince por ciento del texto. Se puede decir que la introducción del TFG debe ocupar entre un cinco y un quince por ciento de la longitud total del texto.
Mientras que en algunos casos impera la regla general del diez por ciento de la longitud total del texto, en otros no se especifica y se habla simplemente de una «proporción razonable». Aun a riesgo de parecer que se le está restando importancia, ten en cuenta lo siguiente: la introducción solo debe presentar de forma breve y concisa el tema del trabajo, y las explicaciones principales deben redactarse en la parte central del trabajo.
Recomendación: la introducción no debe anticipar la parte principal, sino anunciarla y «allanar el camino». Por eso es recomendable que sea breve y concisa. Es también un avance de tu estilo de escritura. Si ya en la introducción demuestras falta de precisión y claridad, el lector se llevará nada más empezar la impresión de estar ante un trabajo pesado y, probablemente, pierda las ganas de leerlo.
¿Qué va primero, la introducción o la conclusión?
Una buena pregunta a la hora de redactar el TFG es cómo y por dónde empezar. Esta cuestión nos hace plantearnos: ¿por dónde es mejor comenzar, por el principio o por el final? Aunque parezca paradójico, no hay tanta diferencia entre uno y otro (ir al artículo sobre cómo redactar la conclusión).
Ambas secciones enmarcan la parte central del trabajo, por lo que deben concordar en cuanto a estilo y contenido. La introducción conduce al lector a la parte central mientras la conclusión la resume.
Por eso, se suele recomendar redactar la introducción al final. La razón es que, como autor, solo al final de tu trabajo sabes realmente todo lo que contiene y cómo ha evolucionado tu investigación. Solo al final, cuando sepas cómo es realmente la parte central, podrás redactar una introducción que realmente se ajuste a ella.
Varias fuentes señalan que para escribir una buena introducción para el TFG es necesario tener una visión general del conjunto, y consideran que la redacción definitiva de la introducción solo tiene sentido tras haber finalizado el trabajo. Frente a esto se podría argumentar que ya al principio del trabajo deberías saber exactamente cuál es tu pregunta de investigación y tu metodología y, por lo tanto, no debería suceder nada nuevo o inesperado durante la redacción que invalidara la introducción.
En cualquier caso, la escribas antes o después, lo importante es hacerlo con un objetivo de investigación claro. Es más, lo normal es que si haces previamente tu propuesta de TFG, crees un texto inicial provisional que más adelante puedas revisar y corregir.
Recomendación: la realidad es que te va a resultar más sencillo escribir la introducción al finalizar el trabajo, por lo que, si quieres ahorrar tiempo y no necesitas presentar previamente ningún texto provisional, puedes hacerla directamente al final, una vez terminada la parte central y la conclusión. Solo con una visión general de conjunto evitarás errores e imprecisiones en la introducción de tu TFG.
Los errores más comunes al redactar la introducción
A continuación, presentamos algunos aspectos importantes a los que debes prestar especial atención al redactar la introducción del TFG:
| Error | Ejemplo |
| Limitar un tema amplio y no justificarlo desde el punto de vista científico: La introducción es el lugar indicado para establecer los límites del estudio, especialmente si la investigación se centra en un campo más amplio. | «Dada la amplitud del tema de la inteligencia artificial, este trabajo se centrará únicamente en el análisis de sus aplicaciones en el ámbito de la salud, obviando el estudio de otros sectores como la educación o la industria» |
| Omitir el análisis de determinado aspecto debido a su complejidad: La complejidad de un tema no debe limitarte y, en ningún caso, constituye un argumento válido para justificar la falta de análisis y tratamiento de un tema relevante para el estudio. | «El estudio engloba aspectos relevantes como la relación de la minoría polaca con los partidos alemanes, el papel de las cuestiones polacas en la Cámara de Diputados de Prusia, la actividad de las asociaciones profesionales polacas y los bancos polacos en Berlín, entre otras cuestiones no reflejadas en el análisis debido a su complejidad» |
| Justificar un interés subjetivo con creencias personales: Las creencias y las convicciones personales no constituyen un argumento científicamente sólido para justificar el TFG. | «El estudio de la obra de Toni Morrison ha generado en mí una gran admiración. Cuanto más he leído sobre ella, más me ha cautivado su estilo, lo que me ha llevado a escoger este tema para mi trabajo» |
| Repetir el contenido del índice: La estructura y los títulos de cada apartado quedarían reflejados en el índice y no es objeto de la introducción volver a exponerlos. | «El capítulo seis aborda el prototipo desarrollado, explicando los modelos de dominio individuales y sus interfaces. A continuación, se detalla la implementación y las posibles ampliaciones del prototipo. El trabajo finaliza con el capítulo siete, en el que se presenta una perspectiva sobre el tema» |
Importante: a la hora de presentar la situación de la investigación, no hay que obsesionarse con la exhaustividad, ya que hay que pensar bien qué fuentes se van a presentar y resumir únicamente aquellas que sean necesarias para la elección del tema y la formulación de la pregunta de investigación (es decir, la «laguna» de la bibliografía que se pretende llenar). Además, teniendo claridad en las fuentes, si el TFG utiliza metodologías alternativas o modificadas, el enfoque metodológico podrá describirse en relación con sus fuentes.
En resumen
- La introducción del TFG, a diferencia del prólogo e índices, forma parte del texto principal del trabajo y sirve para establecer un primer contacto con el lector, llamar su atención sobre el tema y animarle a seguir leyendo.
- La introducción del TFG debe ocupar entre el cinco y el quince por ciento de la extensión total del texto.
- Se recomienda hacer la introducción del TFG después de redactar la parte central y la conclusión, para poder reconocer lo que realmente se ha hecho y despertar expectativas realistas en el lector.
- Una buena introducción conduce primero al tema, por ejemplo, con una cita, explica por qué el tema es relevante y lo sitúa en el contexto de la investigación.
- La pregunta de investigación también es un aspecto importante de la introducción del TFG, al igual que los objetivos del trabajo y los métodos utilizados para alcanzar dichos objetivos.
- Además, en ella debe justificarse brevemente cómo y por qué se delimita el tema: «dada la amplitud y/o complejidad del tema» no es una justificación suficiente.
- Por último, debe proporcionarse una visión general de la estructura del TFG, es decir, cómo se construyen los distintos capítulos y qué línea argumental se sigue; pero, atención, sin repetir o copiar el índice.
- Deben evitarse a toda costa las creencias personales y las opiniones subjetivas: no deben aparecer en una introducción como justificación de la elección del tema o de la metodología y, en general, no tienen cabida en un trabajo académico.
Preguntas frecuentes
Al hacer la introducción del TFG, debes procurar introducir al lector en el tema y despertar su curiosidad por la parte central del trabajo. Para conseguirlo, deberás escribir también la justificación del trabajo y exponer los métodos que has elegido para llevar a cabo tu investigación.
Importante: en la introducción deberás formular claramente la pregunta de investigación.
Recomendación: no redactes la introducción hasta que no hayas terminado todo el trabajo.
En la introducción del TFG hay que reflejar tres aspectos importantes:
- Explicar la relevancia del tema
- Definir la pregunta de investigación
- Aclarar el procedimiento a seguir
Esto depende de la extensión total del trabajo. Generalmente, la introducción del TFG ocupa entre el cinco y el quince por ciento del texto principal del trabajo.
La recomendación suele ser escribir la introducción del TFG junto con la conclusión, al terminar el proceso de redacción; de este modo se puede asegurar mejor que todo encaja y reflejar con precisión el contenido de la parte central del trabajo.
La introducción de un TFG puede tener distintos comienzos con gancho. Pueden utilizarse, por ejemplo, una frase provocadora, una pregunta específica, un testimonio relacionado con el tema, la descripción del problema central del trabajo o una cita.