
El título es indicativo de dónde pone el foco tu trabajo. Crea expectativas e informa a otros investigadores sobre su posible utilidad. El título es, además, el elemento más breve y evocador de un trabajo académico. En este artículo recopilamos los mejores consejos e información sobre cómo redactar un buen título para tu trabajo.
Nuestro consejo: si deseas imprimir y encuadernar tu tesis doctoral, estás en el lugar indicado en nuestra imprenta online. Aquí podrás ver tu trabajo en una vista previa 3D en vivo, con todas las configuraciones, antes de realizar tu pedido, y además contamos con envío exprés GRATIS.
Definición de título
El título de tu trabajo académico es el nombre informativo del mismo. Debe ser lo más breve y conciso posible, pero expresar claramente de qué trata el trabajo. Se coloca en el centro de la portada del trabajo y permite encontrarlo una vez publicado en las bases de datos. Hay que redactarlo abordando los principales aspectos de la investigación, pero sin hacerlo demasiado general ni demasiado específico.
Título vs. tema
El tema engloba todos los asuntos relacionados con el contenido y el interés de la investigación de un trabajo académico. El título intenta resumir el tema con un nombre informativo que también incorpora el método utilizado. Además, el título de un libro o un trabajo condiciona su contenido, pues la obra titulada solo admitirá contenidos que estén relacionados con él. En cambio, el tema podría trascender la obra y formar parte de un discurso más amplio. Por tanto, redactar un buen título es muy importante para el trabajo académico y un hito fundamental en su estructura y organización.
El título de un trabajo
La redacción del título de un trabajo académico es un punto de referencia importante también para otros investigadores. No pretende simplemente llamar la atención, sino también proporcionar información justa y precisa sobre el contenido del trabajo. En este sentido, su finalidad primordial es ahorrar trabajo y tiempo, sin pretensiones comerciales a diferencia de muchas otras publicaciones.
El objetivo debe ser acotar el tema en la medida de lo posible, nombrando los objetos de análisis principales. También debe incluir la pregunta de investigación en pocas palabras, ya sea de forma explícita o utilizando la paráfrasis. Te resumimos los aspectos más importantes para redactar el título de un trabajo.
-
Longitud adecuada
Los títulos de trabajos académicos pueden ser mucho más largos que los utilizados en otro tipo de publicaciones. Sin embargo, deben ser fáciles de entender a primera vista. En muchos casos, de diez a veinte palabras son suficientes para transmitir toda la información importante. -
Limitación del tema
Ten en cuenta que el título del trabajo pretende abarcar todos los aspectos del contenido. Debes indicar exactamente los temas y cuestiones que se tratan. Por tanto, cuanto más general sea el título de tu trabajo académico, mayor será el nivel de exigencia del propio trabajo, ya que tendrá que cubrir un área mayor. -
Precisión conceptual
Al formular el título, usa solo terminología que expliques en tu trabajo. Esto garantiza la claridad de la expresión y ayuda al lector a identificar los temas principales de tu análisis durante la lectura. -
División en título y subtítulo
Resulta muy útil dividir el título de tu trabajo académico en dos partes. Este truco formal te ayuda a comunicar con mayor precisión el interés de tu investigación.
Ejemplos correctos e incorrectos
A continuación, enumeramos algunos ejemplos de títulos con redacción correcta e incorrecta que pueden servirte de referencia para buscar tu propio título.
Redactar el título
Hay otros matices que puedes integrar en el título de tu trabajo académico.
-
Sustantivación
Al sustantivar un procedimiento, lo destacas como objeto de análisis. -
Preguntas
Una pregunta puede expresar con exactitud el interés de la investigación y, por tanto, también es adecuada para el nombre del trabajo. -
Enunciados
Un enunciado claro o la denominación del objeto de análisis en relación con un determinado entorno y/o condiciones específicas proporciona un título de trabajo muy focalizado.

Para redactar el título es esencial delimitar el tema antes. Solo así es posible redactar un título de trabajo preciso y limitado en cuanto a temas y métodos de análisis que efectivamente se traten. Dependiendo de la especialidad, pueden utilizarse distintos métodos para delimitar el tema.
Por ejemplo, los historiadores pueden (y deben) situar su análisis no solo en un periodo de tiempo concreto, sino también en una localización geográfica y/o social. El uso de una metodología concreta también es motivo suficiente para alinear el título de trabajo con ella, sobre todo si se examina la eficacia del método (aplicándolo a un caso concreto). En resumen: en cualquier caso, debes intentar ser lo más preciso posible.
Redactar subtítulos
Un subtítulo sirve para delimitar el contenido del título de forma gradual. La primera parte del título expresa el interés de la investigación desde el punto de vista del conocimiento o su novedad científica, mientras que el subtítulo se refiere a los objetos de análisis exactos y al método de análisis empleado.

Cómo elegir un buen título para tu trabajo
Lo primero que debes definir es el tema que se trata. A continuación, intenta identificar asuntos de interés y preguntas abiertas dentro de este tema. Piensa en los puntos de vista desde los que se analizan los temas y en el método empleado. Anota:
- el tema,
- los asuntos de interés,
- los puntos de vista,
- el método.
Por último, escribe un título para el trabajo utilizando todos estos elementos.
Asegura tu cupón de impresión
Usando el detector de plagio te llevas un 10 % de descuento para la impresión, encuadernación y grabado en nuestra tienda online. Crea la encuadernación perfecta y deja a tu examinador sin palabras.

Preguntas frecuentes
Es una denominación breve que resume el contenido y el enfoque de la investigación. Sirve para que el lector se haga una primera idea del tema y la pregunta de investigación tratada en el trabajo.
Un buen título para un TFG tiene que ser breve pero representativo del contenido del trabajo. Es decir, debe informar sobre los detalles que caracterizan tu trabajo y lo hacen único, como su tema, enfoque, método o limitaciones. Debe ser lo más preciso posible sin excederse en longitud.
Un buen ejemplo podría ser:
«Los efectos del cambio climático en la distribución de los insectos en Europa Central».
Este título, sin ser excesivamente detallado, es lo suficientemente informativo y específico como para dejar claro el enfoque del trabajo. Informa al lector sobre el tema exacto de la investigación y la zona geográfica en la que se centra.
El título debe proporcionar información precisa sobre qué proceso de investigación se ha llevado a cabo en el marco del trabajo académico, qué cabe esperar del contenido y qué puntos se consideran relevantes. En ningún caso debe estar concebido para despertar (falso) interés.
El título de un trabajo académico puede ser bastante más largo que el titular de un periódico o el título de un libro, pero no debe superar las quince o veinte páginas.