
Para garantizar que los resultados de una investigación puedan evaluarse adecuadamente y sean reconocidos científicamente, los estudios deben contrastarse siempre con criterios científicamente reconocidos. Por eso, la validez es un criterio de calidad muy importante en la investigación cuantitativa. Con ella, podrás garantizar la calidad y el carácter científico de tu metodología y explicarla de forma comprensible.
Definición de Validez
Junto con la fiabilidad y la objetividad, la validez es uno de los criterios de calidad de la investigación cuantitativa y describe la adecuación formal de una medición o de un estudio a su objeto.
Conocer la validez consiste en saber hasta qué punto se ha investigado realmente lo que se pretendía investigar. Por tanto, un estudio válido es aquel que mide realmente lo que se supone que debe medir. Esto determina también el grado de exactitud o acierto de los datos recogidos en el estudio.
Para obtener un resultado válido, una medición debe ser objetiva y fiable.
Nota: que un estudio se realice de forma objetiva y las mediciones sean muy precisas no significa que lo medido se corresponda con lo que realmente debería medirse.
La validez se subdivide en los siguientes tipos según sus características:
- Validez interna
- Validez externa
- Validez de contenido, de criterio y de constructo
El objetivo de los criterios de calidad es evitar errores sistémicos que influyan continuamente en los resultados de la investigación. En este sentido, mantener la validez durante el estudio es importante para poder asegurar la validez general de los resultados de la investigación para la ciencia.
Este criterio de calidad es imprescindible para realizar encuestas, experimentos u observaciones.
Tipos
El punto de partida de la investigación determinará los distintos tipos de validez que hay que considerar.
La principal distinción es la validez interna y la validez externa. Estos dos tipos de validez se refieren tanto a la validez de los resultados obtenidos como la validez general de la investigación.
Es posible subdividir estos tipos de validez en otros más específicos, como la validez de contenido, de constructo y de criterio. Los distintos tipos suelen influirse mutuamente y también puede haber tensiones entre ellos.
Validez externa
La validez externa mide la posibilidad de transferir los resultados de la investigación y, por tanto, se refiere a su grado de validez general. Cuando los resultados de la investigación son transferibles, la validez externa es alta.
A la hora de medir la validez externa, hay tres factores que desempeñan un papel importante: el tiempo, la población y la situación. Estos factores pueden analizarse mediante las siguientes preguntas:
- Factor temporal: ¿durante cuánto tiempo pueden considerarse válidos los resultados?
- Factor de población: ¿podrían transferirse los resultados a otros grupos de personas?
- Factor de situación: ¿sería posible transferir los resultados a otros contextos y situaciones?
Validez de constructo
La validez de constructo se relaciona con la precisión con la que está definido lo que se quiere medir y se refiere al grado en que un instrumento o prueba realmente mide el constructo teórico que se propone medir. Para analizar este tipo de validez se pueden utilizar métodos correlacionales, en los que se tiene en cuenta el grado de concordancia entre la configuración de la prueba y otros estudios comparables.
La validez convergente significa que la correlación con pruebas similares es alta, mientras que la validez discriminante se refiere a la baja correlación existente con las mediciones de otros constructos. Para que la validez de contenido sea alta es necesario definir con precisión el constructo.
Validez de criterio
La validez de criterio se refiere a la evaluación del grado en que las mediciones se correlacionan con variables externas relevantes. Las mediciones con diseños de investigación similares deben estar estrechamente correlacionadas con los resultados de su investigación.
Dentro de la validez de criterio nos encontramos a su vez con otras formas de validez con una orientación temporal: la retrospectiva (pasada), la concurrente (presente) y la predictiva (futura).
Validez interna
La validez interna se refiere a la identificación de factores de confusión y a la evaluación de su influencia en los resultados de la investigación. Este proceso busca que los resultados puedan atribuirse realmente a una variable independiente.
Las variables de confusión son, por ejemplo, las características de los sujetos de la prueba o factores externos. Los factores de confusión se pueden evitar, por ejemplo, mediante la correcta disposición de las preguntas o el acondicionamiento del entorno de la investigación.
Validez de contenido
La validez de contenido es una subdivisión de la validez interna. Para obtener una alta validez de contenido, los métodos de recogida de datos deben adaptarse al constructo que se va a medir.
Para ello, la muestra del estudio debe ser una selección representativa de las características que se van a registrar. Por un lado, deben cubrirse todas las características relevantes y, por otro, deben evitarse los determinantes irrelevantes.
Factores de confusión
Son varios los factores de confusión que pueden alterar la validez de una investigación:
- Falta de representatividad de la muestra
- Errores de medición
- Deseabilidad social
- Control insuficiente de factores externos
- Condiciones cambiantes que pueden influir
Estos factores de confusión son solo algunos típicamente asociados con la validez. Sin embargo, los factores son pueden variar en cada investigación.
Ejemplos de redacción
En los trabajos académicos siempre hay que explicar detalladamente el procedimiento seguido ayudando al lector a comprender mejor la metodología.
Estas aclaraciones también sirven para presentar la investigación y aclarar la validez de los resultados obtenidos. Fíjate en los siguientes ejemplos:
Puedes seleccionar la frase que se corresponda con el tipo de validez que desees argumentar y completar los espacios en blanco con tu propio razonamiento y tus criterios de validez.
Relevancia por especialidad
La validez es importante para todas las especialidades, ya que garantiza la validez y fiabilidad de los resultados de la investigación realizada. Sin embargo, hay algunos ámbitos en los que este criterio es especialmente relevante:
En psicología, la validez es importante, ya que los estudios psicológicos suelen investigar comportamientos humanos y procesos mentales complejos.
Hay que tener en cuenta la validez interna, externa y de constructo para garantizar que los efectos observados son realmente atribuibles a las variables manipuladas y que los resultados se pueden transferir a otras situaciones y poblaciones.
En medicina, el criterio desempeña un papel importante para garantizar que los resultados de los estudios clínicos y los tratamientos experimentales son fiables y que las decisiones médicas se basan en pruebas científicamente correctas.
Hay que controlar la validez de las pruebas diagnósticas, los tratamientos y los ensayos clínicos para garantizar la seguridad y eficacia de las intervenciones médicas.
En ciencias sociales como la sociología, la antropología y las ciencias políticas, la validez es importante para garantizar la exactitud de las teorías y modelos sociales.
Hay que garantizar la validez de las encuestas, entrevistas, observaciones y experimentos para extraer conclusiones fiables sobre fenómenos sociales.
En ciencias naturales como la biología, la química y la física, la validez es esencial para garantizar que los resultados experimentales son precisos y reproducibles.
Hay que garantizar la validez de los instrumentos de medición, los diseños experimentales y los análisis estadísticos para poder extraer conclusiones fiables sobre fenómenos naturales.
Comparación entre criterios de calidad
La validez, la fiabilidad y la objetividad son los tres criterios de calidad principales de la investigación cuantitativa y actúan conjuntamente para garantizar la calidad y la fiabilidad de los resultados de la investigación.

Validez
Como ya se ha mencionado, este criterio de calidad se cuestiona si un trabajo de investigación investiga lo que pretende investigar. Mediante la validez se garantiza la exactitud de la investigación y que los resultados se ajustan al objetivo de esta.

Fiabilidad
La fiabilidad se refiere a la confiabilidad de la investigación. Una prueba es fiable si produce resultados similares cuando se repite en las mismas condiciones. La fiabilidad es necesaria para que haya validez, pero no suficiente, ya que una prueba podría arrojar con fiabilidad los mismos resultados, pero erróneos.

Objetividad
La objetividad se refiere a la independencia de la investigación de las influencias subjetivas. Una prueba debe diseñarse de tal manera que diferentes investigadores lleguen a los mismos resultados en las mismas condiciones, independientemente de sus opiniones o sesgos personales. Una objetividad elevada puede contribuir a mejorar la fiabilidad y la validez, ya que ayuda a minimizar los factores de confusión.
En general, estos criterios de calidad están interrelacionados y se influyen mutuamente. La objetividad y la fiabilidad pueden ayudar a mejorar la validez, pero todos los criterios deben estar garantizados para asegurar la calidad y la fiabilidad de los resultados de la investigación.
En resumen
A continuación, resumimos lo más importante sobre la validez como criterio de calidad:
- La validez es un criterio de calidad de la investigación cuantitativa.
- Describe si lo que se pretende investigar se está investigando realmente.
- El criterio de calidad evalúa la validez de los resultados de la investigación y su transferibilidad.
- Dependiendo del punto de partida en el proceso de investigación, se distinguen diferentes tipos de validez.
- La validez interna se refiere a la identificación y evaluación de los factores de confusión en el diseño de la investigación.
- La validez externa se refiere a la transferibilidad de los resultados de la investigación.
Preguntas frecuentes
El término procede del latín «validus», que significa «fuerte, que tiene eficacia para producir su efecto». Se utiliza para describir la validez de los resultados de la investigación para la ciencia. En el contexto de la investigación empírica, se refiere a la validez o exactitud de una medición o investigación.
La validez mide el grado de exactitud con el que se registra el constructo que se va a analizar. No solo tiene en cuenta los métodos de investigación, sino también la transferibilidad de los resultados.
A la hora de evaluar la validez, cabe distinguir básicamente entre validez interna y validez externa. A su vez, éstas pueden subdividirse en las subcategorías de validez de constructo, de criterio y de contenido. Todas estas subcategorías se aseguran de distintas maneras.
Un buen ejemplo de validez podría ser el de un examen de matemáticas que pretendiera evaluar la comprensión del álgebra y que, efectivamente, incluyera preguntas sobre conceptos algebraicos y no sobre geometría. Como el examen reflejaría correctamente la capacidad del alumno en álgebra, podría considerarse válido.
Se trata de criterios de calidad interrelacionados en la investigación. La objetividad y la fiabilidad se consideran la base de la validez.